Mostrar mensagens com a etiqueta etnopsicologia da infancia. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta etnopsicologia da infancia. Mostrar todas as mensagens
domingo, 27 de junho de 2010
Ontem e hoje: o crescimento das crianças (3)
Raúl Iturra
A criança, acompanha, faz-nos pensar que somos jovens ainda. Na nossa cultura, como na Picunche, como a de ontem e hoje, o objectivo reprodutivo e educador do lar, é um credo que não se pode negar sem o risco de sermos pensados irresponsáveis. A pater-mater-nidade, é a obrigação e o direito absoluto dos procriadores, saibam faze-lo ou não. Rousseau (1762) tinha um modelo. Piaget (1977), inaugura outro. As reformas educativas, vão-se experimentando conforme os ideais políticos que governam. As Encíclicas dos Papas, definem. As ideais da mãe da mãe ou da amiga da mesma geração, apoiam. Entre homens, depende: enquanto mais adulta a criança, menos se fala de elas aos parceiros amigos. E enquanto mais pequenas, os homens apenas podem contar as gracinhas, sem os educar porque, pensa-se, que é de mulheres tratar da descendência. Como foi o caso de Victoria, Pilar e Anabela, que por mulheres foram criadas e tratadas.
Em ciclos diferentes da vida e em sítios diferentes e em conjunturas diferentes, da mesma cronologia. Como largamente temos visto ao longo do texto, em diferentes troços do manuscrito. O leitor opine: as crianças que crescem, não opinam sobre quem é que as faz crescer, como é que as fazem cresce. Beatriz Ramos, mencionada por mim em este como em outros textos, apareceu em Vilatuxe aos seus seis anos, órfã de mãe e pai. Foi criada pelos tios maternos, os Ramos, Pepe e Celso. Pepe e a sua mulher Helena tinham dois filhos, que seriam melhor companhia para a Beatriz, do que Celso e a sua mulher Amparo, seriam. Porque Amparo, filha de casa nobre e sem filhos, nada sabia já aos sessenta anos, de ser mãe, só sabia era ser filha. Elena e Pepe, treinados no nascimento e criança de Manuel e António, bem podiam acrescentar a filha do irmão á casa de eles. E Beatriz repartia, como os seus primos, o tempo entre escola e atender o café. Diz ela hoje, 40 anos depois, de que o trabalho no café foi uma boa adaptação ao novo lar e a perca da mãe. Porque o pai só, não podia cria-la. Aos domingos, servia no café, limpava a loiça, brincava com esta novidade do trabalho. E aí levava as suas amigas a ver o que em mais nenhum outro sitio havia, a televisão e a serie para nenés, luso galaico para o luso português bebé. E todos os nenés assistiam, era uma festa.
Etiquetas:
etnopsicologia da infancia,
piaget,
raúl iturra
quinta-feira, 20 de maio de 2010
Mis Camelias-1
Raúl Iturra
MEMÓRIAS DE PADRES INTERESADOS
ENSAIO DE ETNOPSICOLOGIA DE LA INFANCIA
Nestes momentos tão conturbados da Europa, ofereço, a partir de hoje e durante nos próximos tempos, para o nosso sítio de debates com Carlos Loures, excertos do livro Mis Camélias, escrito em 2008, publicado em Monografias.com, Rio de Janeiro e Madrid. Uma abordagem do exílio forçado pela ditadura do Chile. Para que mais nenhum ser seja humilhado como nós, os Iturra González e milhares de outros chilenos, o foram. O texto está escrito na nossa língua materna, o Castelhano, onde vive a nossa memória dos adultos humilhados.
Pequeña nota de introducción
Comencé a escribir este libro cuando supe que mi hija adorada, Camila y Felix, nuestro yerno, iban a ser papás. La pasión no resultó. Ben nació el 10 de Mayo de 2008, vivió una hora y se durmió para siempre. Otros vendrán, como sabemos, pero Ben Iturra Ilsley será solo uno. Es la razón por la cual hablo solo de la familia. Todos los otros acontecimientos, están en otro libro mío, Para Sempre, tricinco. Allende e Eu. El amor a mi hija y a mi yerno, el gran respeto que me inspiran, me han llevado al silencio de la escrita, una vez más. Es mi regalo y mi dádiva para Ben, que nos ve desde la eternidad, libro que sus padres leerán cuándo puedan o quieran. Lo escribí en Castellano, mi tercera lengua, porque siempre quise ser llamado por Ben y sus futuros hermanos, El Abuelo.
Con todo amor y cariño para mi Camila, Felix y Ben, por esa alegría de vivir en el medio de las más desastrosas tristezas. Ben vive en las emociones de ellos y de toda su familia. El hijo no se ha ido, entró dentro de nosotros, como ya habían entrado nuestras hijas Camila y Eugenia, nuestros yernos Felix y Cristan y nuestros nietos Tomas Mauro, Maira Rose y Ben.
1. -Día de sol
Raramente hay sol en la Gran Bretaña. Raramente, porque la isla tiene un permanente nublado que nos hace tiritar de frío. El verano, es siempre con lluvia.Ese día de Abril de 1975, era un día especial. Comenzaba la primavera, o, talvez, la primavera estaba comenzada. La primavera inglesa es siempre húmeda. Buscamos el sol al que los latinos estamos habituados, para quedarnos sentados, calmamente, bajo el primer rayo de luz que aparece. Rayos de luz que podían ser de diversas maneras: los del sol, y los del alma. Ese Abril 4 de 1975, era el día de las dos luces. Mi alma brillaba. Brillaba en el aeropuerto donde esperaba a mi familia, la llegada de mi familia, después de una larga separación. Cuando esperaba la llegada del avión trasatlántico, esos que aterrizan siempre fuera de Londres, en Gatwick, iba recordando. Recordaba el nacimiento de nuestra primera hija. Esa heredera que siempre pensé sería el hijo que siempre esperaba tener y que perdimos, Diego. Recordaba como había prohibido a las mujeres de la familia, que en los años 60 del Siglo XX, habitualmente tejían las ropas que el bebé esperado iría a usar para su nacimiento y sus primeros meses de vida. Era también el tiempo en que la distinción no era de género, era sexual: había niños y niñas. Hoy no es así. Todos los seres humanos somos apenas personas. Sea el que fuera el deseo de sus afectos, y en cualquier edad. Personas pequeñas, personas adultas, personas que lloran, personas que, por causa de su edad, no muestran su dolor en público. Y, en cuanto esperaba, iba recordando.
MEMÓRIAS DE PADRES INTERESADOS
ENSAIO DE ETNOPSICOLOGIA DE LA INFANCIA
Nestes momentos tão conturbados da Europa, ofereço, a partir de hoje e durante nos próximos tempos, para o nosso sítio de debates com Carlos Loures, excertos do livro Mis Camélias, escrito em 2008, publicado em Monografias.com, Rio de Janeiro e Madrid. Uma abordagem do exílio forçado pela ditadura do Chile. Para que mais nenhum ser seja humilhado como nós, os Iturra González e milhares de outros chilenos, o foram. O texto está escrito na nossa língua materna, o Castelhano, onde vive a nossa memória dos adultos humilhados.
Pequeña nota de introducción
Comencé a escribir este libro cuando supe que mi hija adorada, Camila y Felix, nuestro yerno, iban a ser papás. La pasión no resultó. Ben nació el 10 de Mayo de 2008, vivió una hora y se durmió para siempre. Otros vendrán, como sabemos, pero Ben Iturra Ilsley será solo uno. Es la razón por la cual hablo solo de la familia. Todos los otros acontecimientos, están en otro libro mío, Para Sempre, tricinco. Allende e Eu. El amor a mi hija y a mi yerno, el gran respeto que me inspiran, me han llevado al silencio de la escrita, una vez más. Es mi regalo y mi dádiva para Ben, que nos ve desde la eternidad, libro que sus padres leerán cuándo puedan o quieran. Lo escribí en Castellano, mi tercera lengua, porque siempre quise ser llamado por Ben y sus futuros hermanos, El Abuelo.
Con todo amor y cariño para mi Camila, Felix y Ben, por esa alegría de vivir en el medio de las más desastrosas tristezas. Ben vive en las emociones de ellos y de toda su familia. El hijo no se ha ido, entró dentro de nosotros, como ya habían entrado nuestras hijas Camila y Eugenia, nuestros yernos Felix y Cristan y nuestros nietos Tomas Mauro, Maira Rose y Ben.
1. -Día de sol
Raramente hay sol en la Gran Bretaña. Raramente, porque la isla tiene un permanente nublado que nos hace tiritar de frío. El verano, es siempre con lluvia.Ese día de Abril de 1975, era un día especial. Comenzaba la primavera, o, talvez, la primavera estaba comenzada. La primavera inglesa es siempre húmeda. Buscamos el sol al que los latinos estamos habituados, para quedarnos sentados, calmamente, bajo el primer rayo de luz que aparece. Rayos de luz que podían ser de diversas maneras: los del sol, y los del alma. Ese Abril 4 de 1975, era el día de las dos luces. Mi alma brillaba. Brillaba en el aeropuerto donde esperaba a mi familia, la llegada de mi familia, después de una larga separación. Cuando esperaba la llegada del avión trasatlántico, esos que aterrizan siempre fuera de Londres, en Gatwick, iba recordando. Recordaba el nacimiento de nuestra primera hija. Esa heredera que siempre pensé sería el hijo que siempre esperaba tener y que perdimos, Diego. Recordaba como había prohibido a las mujeres de la familia, que en los años 60 del Siglo XX, habitualmente tejían las ropas que el bebé esperado iría a usar para su nacimiento y sus primeros meses de vida. Era también el tiempo en que la distinción no era de género, era sexual: había niños y niñas. Hoy no es así. Todos los seres humanos somos apenas personas. Sea el que fuera el deseo de sus afectos, y en cualquier edad. Personas pequeñas, personas adultas, personas que lloran, personas que, por causa de su edad, no muestran su dolor en público. Y, en cuanto esperaba, iba recordando.
Etiquetas:
antropologia,
chile,
etnopsicologia da infancia,
raúl iturra
Subscrever:
Mensagens (Atom)


